Cómo introducir el ajedrez en el aula (Parte I)
Como tod@s sabemos, el aprendizaje de ajedrez se está poniendo bastante de moda en nuestros días como herramienta educativa. Hace más de 5 años puse, por primera vez en un colegio de Zamora en Castilla y León, el programa de Ajedrez en la Escuela, siendo novedoso el hecho de ponerlo dentro del aula en horario lectivo, algo que, para un colegio de Zamora, donde me encontraba, no era sencillo.

Antes de dejaros metodologías a modo de ejemplo para la implementación de este juego dentro del aula, voy a decir mi opinión acerca de lo bueno, lo feo y lo malo que puede aportar el ajedrez en el aula.
Lo Malo
Para empezar, diré lo que yo considero malo. Cuando se habla de introducir una nueva herramienta educativa tenemos que ir con cuidado. Tenemos que pensar primeramente en qué queremos conseguir con esta herramienta educativa. Lo malo es que, a menudo, la gente más ignorante piensa que toda herramienta educativa debe ser evaluable de una forma tradicional. Esto es, se debe de poner una nota a la evolución de los alumnos con respecto a los objetivos de esa materia. En este caso, deberíamos poder analizar que queremos hacer con nuestros alumnos en la clase de ajedrez. Si queremos que nuestros alumnos lleguen a jugar como Bobby Fischer, Gary Kasparov o Magnus Carlsen, fracasaremos estrepitosamente en nuestro intento, ya que este tipo de genios deben servir como guía, pero no como llegada de nuestros objetivos, al igual que cuando enseñamos a escribir a los pequeños no esperamos que ninguno llegue a tener el genio de Cervantes o la sensibilidad de Antonio Machado.
Es por ello que debemos definir cuales son los objetivos primordiales que debemos tener en la clase de ajedrez en el aula. No puede ser solamente el hecho de aprender los movimientos de las fichas, la búsqueda de ciertos patrones que nos pueden facilitar en según qué parte del juego o los movimientos esenciales en las posiciones de finales que se pueden encontrar en una partida tipo. Para este tipo de objetivos, dejo aquí en enlace a un ejemplo de implementación en la clase que da buenos resultados en los cursos más bajos de Primaria (6 – 7 años). Si nuestro objetivo principal es este, creo que lo mejor sería hacernos con libros que nos ayuden a tal propósito, como estos que aparecen en los siguientes enlaces:
Son libros diseñados para facilitarnos esta tarea en el aula, aunque bajo mi punto de vista no es lo que buscamos en el aula con el ajedrez, ya que hace que se vea como una asignatura más junto con las del resto del curriculum, y por lo tanto los alumnos tenderán a verla y entusiasmarse de la misma forma que por las demás. Todo esto conlleva a un grado más o menos paulatino de desagrado hacia esta herramienta y que sus posibles beneficios se vean disminuidos.
Sin embargo, no estoy totalmente en contra, ya que creo que es un buen comienzo para desarrollar el ajedrez como herramienta pedagogía en nuestras clases.